COVID-19: Ampliando desigualdades en educación

ID-ealizando bases de datos de programas sociales
mayo 11, 2020

COVID-19: Ampliando desigualdades en educación

¿Podrán las instituciones públicas y privadas finalizar de igual modo el año lectivo? ¿Todos/as los/as estudiantes cuentan con el apoyo de sus padres y madres para llevar adelante sus tareas? ¿Cómo incide en las oportunidades el nivel de ingreso económico de cada hogar?

La pandemia del coronavirus, no solo deja al descubierto situaciones preexistentes de desigualdad (de ingreso, de género, en educación, de acceso al sistema de salud, a servicios básicos, etc.), sino que en ciertos casos, las incrementa. Los hogares se ven obligados a replantear y reconfigurar ciertas dinámicas: posibilidad de teletrabajo, educación a distancia de los/as hijos/as, división de tareas de cuidado de familiares, limpieza y orden, entre otras.

Cada país tomó y continúa tomando diferentes medidas de aislamiento social para hacer frente a esta pandemia. En el caso de Argentina, se dispuso un “aislamiento social, preventivo y obligatorio” a partir del 20 de marzo de 2020, que obligó a millones de personas a permanecer en sus hogares hasta nuevo aviso. Sin embargo, desde el 16 de marzo se encuentran suspendidas las clases en establecimientos educativos de todos los niveles. 

Esto provocó la implementación de mecanismos dispares de educación a distancia, sin lineamientos ni políticas uniformes en el territorio argentino. De este modo, surgieron incógnitas no sólo en las autoridades, sino también en alumnas y alumnos, familiares a cargo e incluso en docentes, que se encuentran ante una situación inédita.

Se plantean entonces, preguntas del tipo: ¿instituciones públicas y privadas podrán finalizar de igual modo el año lectivo? ¿Todos/as los/as estudiantes contarán con el apoyo de sus padres y madres para llevar adelante sus tareas? ¿Qué sucederá con las personas en edad escolar que deberán insertarse en el mercado laboral para hacer frente a la crisis económica resultante?

Seguramente las respuestas a estas preguntas se irán conociendo en los próximos meses, sin embargo, existen otras cuestiones que pueden ser analizadas en la actualidad, como las condiciones en que afrontan los/as estudiantes la situación, las diferencias que se observan en la población y las posibilidades de continuar con la educación.

Para realizar este análisis acudimos a las bases de la encuesta Aprender del año 2018. Ésta es una evaluación que se realiza en todas las provincias de Argentina a alumnos/as de sexto grado (entre 10 y 14 años) que provee información demográfica, socioeconómica y de la situación de los hogares que habitan los encuestados/as.

En el siguiente tablero es posible:

  • Ver el desempeño de los/as alumnos/as en lengua y matemática (las dos materias que se evalúan) en una escala de 1 a 4, donde 1 es “por debajo del nivel básico” y 4 es “avanzado”.
  • Observar la situación de sus hogares con respecto a la posesión de computadora y la conectividad a internet (se consideran solo estudiantes y hogares del ámbito urbano). 
  • Filtrar por nivel de ingreso del hogar de cada alumno/a.

Como se observa al filtrar por los distintos niveles de ingreso, existe una correlación positiva entre estos niveles, el acceso a computadoras e internet, y el desempeño en lengua y matemática.

En primer lugar, los/as alumnos/as de hogares con nivel de ingreso alto casi en su totalidad cuentan con computadora y acceso a internet. Los porcentajes bajan considerablemente para los/as alumnos/as de hogares de ingresos bajos, al punto que casi 70% de estos no cuenta con computadora y 57% no cuenta con conexión a internet.

Esta situación por sí sola ya refleja una gran disparidad entre los/as estudiantes: aún si se continuara con las clases en modalidad virtual de manera uniforme en todas las escuelas (lo que en la práctica no ocurre), muchos/as estudiantes no podrían continuar con su educación, al menos con las herramientas con las que cuentan en su hogar.

Por otro lado, la situación se torna todavía peor si se tiene en cuenta el desempeño de los/as estudiantes y la correlación con el nivel de ingreso y, por consiguiente, con la tenencia de computadora y acceso a internet: para alumnos de hogares de ingresos más bajos, los resultados en lengua y matemática son peores.

Esto quiere decir que aquellos/as que a priori tendrían más necesidad de acompañamiento tanto de docentes como de padres o madres (menor desempeño), son los que cuentan con menos herramientas en sus hogares para continuar con su educación ante la situación actual de pandemia. Por ejemplo, 67% de los/as estudiantes de ingresos bajos que tienen desempeño por debajo del nivel básico en matemática, no cuenta con computadora en su hogar.

Estas relaciones implican que, ante esta situación de aislamiento preventivo y suspensión de clases presenciales, los hogares de menores ingresos se ven aún más rezagados con respecto a los de mayores ingresos en materia académica.

Deberá ser entonces motivo de análisis de los distintos niveles de gobierno las medidas a tomar para mitigar esta situación y los efectos que podría producir en un futuro no muy lejano.

Comments are closed.